Grand Narrative 2026: estos son los Señores de la Guerra de Ferrum's Wake
Games Workshop presenta a los cuatro comandantes de la Grand Narrative 2026, el evento narrativo de Warhammer 40.000 que se celebrará en Atlanta del 20 al 23 de noviembre.
Del 20 al 23 de noviembre, Atlanta (Georgia, EE. UU.) acogerá la Grand Narrative 2026, el gran evento narrativo de Warhammer 40.000. Como cada año, los jugadores lucharán bajo el mando de los Lords of War, los carismáticos personajes que encabezan cada facción y cuyas decisiones marcan el rumbo de la campaña. Games Workshop acaba de presentar a los cuatro comandantes de esta edición, que tendrá como escenario el mundo de Ferrum's Wake.
Kaelen Voss, el Capitán Libre. Antiguo guerrero de los Executioners, desertó para seguir a Huron Blackheart y acabó rebelándose también contra el Tirano de Badab. En Ferrum's Wake se ha autoproclamado libertador: derribó las torres de mando, armó a los distritos del submundo y prometió un mundo sin dioses ni amos. El resultado es una guerra civil que canta su nombre mientras el Maelstrom se hincha en el vacío.
T

he Warrant. Una criatura sentada en un trono de bronce que afirma ser el castigo de Huron Blackheart hecho carne. Avanza al frente de una flota de herejes y renegados con un único propósito: la cabeza de Kaelen Voss. Nadie ha visto jamás al Tirano reconocer su existencia, pero bajo la sombra de su hacha nadie se atreve a dudar de su procedencia. No viene solo a matar: viene a enseñar que la libertad es una ficción.
Comandante Orestes Morn. Al frente de la fuerza imperial de reconquista, Morn encarna una fe fría y disciplinada: el Emperador perdura, la humanidad obedece y la traición se castiga. Para él, Ferrum's Wake es una herejía que debe regresar a la gracia del Emperador, aunque para ello haya que reemplazar a su población con el millón de devotos ciudadanos que aguardan rezando en las naves de su flota.
Mara Venn, la santa reacia. Nacida en el submundo de Ferrum's Wake, nunca quiso ser soldado ni santa, pero lo imposible se acumula a su alrededor: un edificio que se derrumba segundos después de que ella pase, servidores corruptos que se detienen al oír un himno que no recuerda haber aprendido, una bala de francotirador detenida por su águila. Ella insiste en que los santos no roban medicinas a punta de cuchillo, pero los desesperados siguen acudiendo.

El evento contará con entradas tanto para Warhammer 40.000 como para Kill Team, y ese mismo fin de semana se disputará en Atlanta un Warhammer Open en formato Gran Torneo para quienes prefieran el juego competitivo. Una cita imprescindible para seguir de cerca el trasfondo vivo del juego.